Mientras lees este artículo, trata de no pensar en tus problemas, tus conflictos, o en lo que estás viviendo en este momento, porque lo que te compartiré va mucho más allá de los conceptos humanos limitantes que nos han sido transmitidos en eras anteriores.
Así pues, te pido que pongas tu mente en blanco. Lee estas palabras desde el amor y no desde la razón, porque la única verdad es ese amor. Ahora trata de interiorizar este mensaje con el sentimiento más profundo e intenso que puedas ordenar. Trata de conectarte con el amor y con la radiación que nos brinda.
Acéptate tal como eres
Amar eso que eres es aceptarte con tus errores y virtudes. Fíjate que la bondad no te salva de equivocarte, y por eso las puertas del Paraíso no están abiertas para la «gente buena», sino para quienes no se guían solo por los conceptos humanos y pueden sentir sin ningún tipo de limitación esta verdad que es el amor.
Las puertas están abiertas para quien no emite críticas ni juicios, y acepta lo que hay, lo que viene y lo que es tal cual es, porque esa es la única verdad. Por ello, ama tus limitaciones. Estás donde estás gracias a todo lo que has construido, y después de reconocerlo, puedes cambiarlo.
Amar tus limitaciones es liberador. Al hacerlo puedes entender que han sido y son una herramienta enorme que puede ayudarte a alcanzar la libertad que deseas. Esto es extremadamente importante, ya que todos tenemos limitaciones creadas a raíz de muchas de nuestras vivencias.